El Banco de España autoriza salarios de escándalo para los directivos de IMBISA

    Hace pocos días conocimos las cuantías de las retribuciones percibidas por los directivos de primer y segundo nivel de IMBISA durante 2016 y 2017 a través de la consulta al Portal de Transparencia por parte de otro sindicato.

    04/04/2018.
    Impresión de billetes

    Impresión de billetes

    Los datos revelan que entre esos dos años las cuantías fijas salariales se han incrementado en una media del 11% para los Directores, a lo que tenemos que sumarle unos complementos variables que van desde los 6.608 € hasta los 18.522 €. La media de los salarios durante 2017 del resto de directivos considerados “de segundo nivel” ha sido de un incremento variable medio del 6%.

    De todos estos datos extraemos que durante 2017 la media de las retribuciones de los cuatro directivos de más alto nivel ha sido de más de 105.000 €. No figuran datos del resto de personal fuera de convenio, cuyo número va en aumento. Mientras, según los datos de plantilla proporcionados por Recursos Humanos a julio de 2017, el salario medio de los 291 trabajadores dentro del ámbito de aplicación del convenio ha sido de unos 27.800 €.

    ¿Qué criterios de razonabilidad impulsan al Banco de España a efectuar estas pingües subidas salariales de los directivos? ¿Cómo se justifica esta redistribución de los rendimientos de la compañía, sociedad de capital cien por cien público? ¿Cuál es el carácter y la magnitud de los objetivos alcanzados por los directivos como para suponer un porcentaje de subida medio de más del 11% con respecto al total de sus retribuciones en el caso de los cuatro de mayor nivel?

    Frente a estas subidas para los directivos hay que recordar que esta misma dirección ha impuesto al personal afectado por el convenio una reducción de la paga variable por objetivos de 2017, pasando del 0,8% al 0,77% sin acuerdo previo, por el supuesto incumplimiento de unos objetivos (entregas y perdido) cuyo cumplimiento por los trabajadores era imposible en los términos que la dirección ha marcado. Para CCOO esta decisión de la dirección, además de incumplir el convenio y el mantenimiento de las condiciones laborales, cuestiones ambas comprometidas con la segregación, es una muestra más de la interlocución inflexible y el autoritarismo ejemplarizante que viene siendo habitual en las relaciones laborales de IMBISA. Y además, una roñosería.

    NOMBRAMIENTOS DE PERSONAL FUERA DE CONVENIO

    Mientras que, por un lado la dirección de IMBISA se resiste a reconocer las necesidades de personal operario acordes con la actividad productiva real de la imprenta y especula constantemente con la amortización de esos puestos de trabajo justificando su política de contrataciones en la posible bajada de la carga de trabajo en los próximos años, por el otro no tiene reparos en buscar justificación al aumento del colectivo de personal fuera de convenio, cuyos métodos de selección y condiciones salariales y laborales quedan al margen de los criterios de objetividad y transparencia.

    En la otra cara de la moneda, la plantilla de Producción mantiene un nivel de temporalidad muy por encima del 8% que el Gobierno ha reconocido como cifra de temporalidad razonable para el sector público. Los contratos interinos por vacante siguen siendo contratos temporales y deben acometerse procesos de consolidación del empleo en el marco de los acuerdos con el Gobierno para la mejora del empleo público. Incluso sigue habiendo contrataciones eventuales de dudosa justificación tras el expediente de la Inspección de Trabajo. Tener una plantilla estable, adecuada en cantidad y cualificación a la carga de trabajo efectiva es una reivindicación permanente en nuestra acción sindical, ya que es la mayor garantía de eficiencia.

    En opinión de CCOO, en IMBISA se está abusando del modelo contractual fuera de convenio de forma injustificada, llegando a vulnerarse el convenio colectivo. Además de emplearse métodos de selección sin la necesaria publicidad, arbitrarios y opacos, impropio de una compañía de capital público, resulta inadecuado e innecesario, tanto por el tipo de actividad que se desarrolla como por la existencia en el convenio colectivo de los recursos necesarios para adaptar las categorías profesionales a nuevas necesidades funcionales de los puestos de trabajo mediante la negociación colectiva.

    CCOO exige que la dirección de IMBISA cumpla con la legislación laboral, cumpla el convenio colectivo, reconduzca su modelo de gestión dejando a un lado el autoritarismo, la opacidad y la precarización de las condiciones laborales y avance hacia la transparencia, el diálogo y el acuerdo con la Representación legal los trabajadores. Exigimos al Banco de España y al Gobierno que apueste decididamente por que IMBISA sea una imprenta pública de euro ejemplar dentro de su exclusivo sector de actividad y recupere la estabilidad y el prestigio que siempre tuvo la FNMT en Europa, y evite que se convierta en un cortijo en el que colocar a los amiguetes.

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